"Fui pensando que me iba a sentir fuera de lugar. No pasó. Nadie te está mirando — cada uno está ahí por su propia hora."M.K., alumna de ejemplo
Cómo empezó Root Studio
Root Studio empezó en una terraza prestada, con una instructora que dejó un trabajo corporativo después de una etapa de burnout y arrancó dando clase a un puñado de vecinos que buscaban lo mismo que ella: una hora, un par de veces por semana, que fuera solo de ellos. El boca a boca hizo el resto. Hoy el estudio tiene su propio espacio de tres salas cerca del parque, en Acacia Park, una comunidad activa de alumnos habituales, y un par de retiros de fin de semana fuera de la ciudad cada año para quienes quieren ir un poco más allá. La idea de base no cambió mucho: movimiento, una pausa para respirar, y unos minutos para anotar algo antes de volver a salir a la calle.
(Los detalles de la fundadora son ilustrativos para esta demo de portafolio.)